La importancia de ser formal

Carlos MORENO*

La informalidad incide de manera negativa en la recaudación y limita la provisión de recursos que el Estado requiere para su funcionamiento y la atención de las necesidades de la sociedad.

Para efectos del artículo, por informalidad entendemos  aquellas actividades económicas en las que no se respetan las formas establecidas en la legislación vigente como, por ejemplo, no inscribirse en el Registro Único de Contribuyentes, no obtener Licencia Municipal de Funcionamiento o no presentar declaraciones juradas de impuestos cuando corresponde. 

Desde esta perspectiva, el tema de la informalidad no debe ser abordado en base a las personas sino, más bien, a las actividades económicas que éstas realizan. Al respecto, es posible que una misma persona realice más de una actividad económica y actúe formalmente en una e informalmente en la otra. Así, por ejemplo, se puede dar el caso de un profesional que trabaja de manera independiente y cumple con todas sus obligaciones tributarias, sin embargo, adicionalmente, tiene un negocio de venta de ropa que no está registrado ni paga tributos.

Aspectos negativos
La informalidad trae consigo una serie de consecuencias negativas para nuestra sociedad:

  1. Los menores ingresos que percibe el Estado limitan sus posibilidades para satisfacer las necesidades básicas de la población y/o mejorar los servicios públicos. 
  2. Origina una situación de desigualdad y competencia desleal entre  actividades formales e informales ya que el costo de la formalidad no es asumido por quienes realizan actividades informales.  Por tal motivo, estos  últimos pueden reducir sus precios y competir deslealmente con quienes venden los mismos productos o prestan los mismos servicios respetando todas las obligaciones establecidas por nuestra legislación.
  3. Influye en un mayor desempleo y/o subempleo. Por su propia naturaleza las actividades informales difícilmente incorporan empleo formal. Además, las empresas formales que compiten con estas actividades se ven obligadas a reducir costos, generalmente, a través de la reducción de personal, la contratación de menos trabajadores o de la utilización de formas de empleo precario.
  4. Atenta contra una correcta toma de decisiones políticas y/o económicas por parte del gobierno central ya que limita la planificación y  la proyección de las variables económicas del país. Esto se debe a que las actividades formales  no forman parte de las estadísticas oficiales.

¿Por qué ser formal?
Como en todos los aspectos de la vida, antes de tomar una decisión, hacemos (consciente o inconscientemente) un análisis del costo-beneficio de las alternativas que se nos presentan. Dos son los aspectos en los que se debe trabajar con la finalidad de combatir la informalidad y ampliar la base tributaria: la reducción de costos y el incremento de beneficios de la formalidad. 

Entre los beneficios que conlleva trabajar de manera formal, podemos mencionar:

  1. Permite ser sujeto de crédito para el sistema financiero. Una de las condiciones o requisitos exigidos a  las personas para obtener un crédito, ya se que trabajen independientemente o tengan un negocio, consiste en la demostración de los ingresos percibidos y el respeto de los compromisos asumidos. En tal sentido será indispensable inscribir la actividad económica en los registros de la Administración Tributaria y cumplir con las obligaciones tributarias dispuestas por la legislación vigente a fin de poder obtener un préstamo de las instituciones del sistema financiero.
  2. Evita ser objeto de sanciones por la inobservancia de las normas vigentes, incluyendo las de carácter tributario.
  3. Abre las posibilidades de una mayor demanda de los productos que se venden o servicios que se prestan. Trabajar formalmente permite contar con mayor número de clientes y, por ende, de ingresos, ya que siempre las empresas formales y entidades del Estado eligen como proveedores a personas que desarrollan su actividad económica de manera formal.
  4. Es una manera efectiva de redistribuir la riqueza (más tributos paga quien mayor capacidad contributiva o ingresos tiene). El correcto y oportuno pago de los tributos permite al Estado obtener los recursos para buscar la satisfacción de las necesidades básicas de aquel sector de la población de menores ingresos.
  5. Brinda la autoridad moral para exigir servicios públicos de calidad.  Cumplir con cada una de las obligaciones que tenemos como ciudadanos nos faculta  a exigir nuestros derechos.

Un largo camino
La creación de un sistema tributario simple, ágil, técnico y justo, así como de un servicio más eficiente a la población por parte de la Administración Tributaria reducirá significativamente los costos de la formalidad. Este trabajo debe ir acompañado adicionalmente de una labor de orientación, difusión y de formación de conciencia a todos los niveles.

En este aspecto, la SUNAT ha realizado un trabajo importante a lo largo de la última década. Así se creó el Registro Único de Contribuyentes, el sistema de pago a través de la red bancaria, la Transferencia Electrónica de Fondos que permite el pago sin formularios. Recientemente se simplificaron los trámites de inscripción en el RUC y se vienen creando centros de servicios en el ámbito nacional en los cuales brinda una atención rápida y eficiente, se otorgaron facilidades de pago para deudas atrasadas y se ha dado una serie de disposiciones que hacen más justa la relación SUNAT-Contribuyente, como la creación de la Defensoría del Contribuyente.

Por otro lado, una eficiente labor de fiscalización en todos los niveles de negocios o empresas, acompañada de un adecuado régimen de sanciones, incrementará los costos de la informalidad. Al respecto cabe indicar que esta labor, a veces incomprendida, también se ha realizado y viene mejorando en forma permanente. En la actualidad, la SUNAT ha modificado su sistema de programación de las verificaciones y/o fiscalizaciones, utilizando criterios eminentemente técnicos ha modificado el régimen de gradualidad de sanciones para otorgar ciertos beneficios en el caso de la subsanación voluntaria de infracciones, siendo más drásticos en los casos de reincidencia.

Si bien la existencia de menores costos para formalizarse y los mayores costos que implicará mantenerse en condición informal propiciarán una mayor formalidad, un factor fundamental será el grado de conciencia tributaria que exista en la población para asumir la tributación como un componente de la vida en sociedad. De esta manera, unos asumirán por convicción propia la necesidad de formalizarse y otros, que no realizan actividades informales, exigirán el cumplimiento de las obligaciones de cada actividad. 



* Profesional del Departamento de Servicios al Contribuyente de la Intendencia Regional Ica.