Diciembre 2000 - Enero 2001

 

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La importancia de ver el bosque

Por: César Vieira C. *

La eliminación del Formulario N° 509 - Comunicación de Suspensión de Retenciones y/o Pagos del Impuesto a la Renta e IES como consecuencia de la Ley N° 27394 puso sobre el tapete la discusión sobre la mal llamada renta de cuarta - quinta categoría.


Como consecuencia de la flexibilización laboral imperante en la década del noventa, muchas empresas empezaron a contratar personal bajo la forma de locación de servicios, e incluso a trasladar a este tipo de contratos a sus trabajadores de planilla, como una forma de abaratar sus costos laborales y hacer frente a las competencias del mercado.

La Ley del Impuesto a la Renta, expedida a fines de 1993, recogió esta modalidad de contratación estableciendo que los ingresos generados debían ser consideradas como rentas de quinta categoría, para efectos del Impuesto a la Renta, siempre que se cumplieran con determinadas condiciones que señala el Artículo 34 inciso e) de la referida Ley.

En mayo de 1995, se facultó a los trabajadores independientes a suspender sus pagos o retenciones mediante una comunicación cuando presumieran que sus ingresos estuvieran por debajo del ingreso mínimo no imponible (7 UIT más el 20%), a fin de facilitar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.

Sin embargo, esto se distorsionó con los años y la suspensión fue entendida como una exoneración, cuando en la realidad no lo era. Esta mala interpretación devino en una creciente práctica indebida por parte de las empresas y entidades con personal contratado bajo la modalidad de locación de servicios. Una de las consecuencias fue la masiva inscripción de personas en el RUC cuando no estaban obligados a hacerlo.

A fines de agosto del 2000, aproximadamente 1,133,000 personas estaban inscritas como contribuyentes con rentas de cuarta categoría en la base del RUC. Durante ese año, alrededor de 700,000 de las personas inscritas comunicaron la suspensión de los pagos y retenciones.


MODALIDADES DE EVASIÓN

La utilización indebida del Formulario N° 509 dio lugar a varias modalidades de evasión:

  • La suspensión de pagos y retenciones era utilizada por perceptores de rentas de cuarta categoría, cuyos ingresos excedían el límite del monto no afecto a impuestos. Estas personas seguían utilizando el referido formulario, aun cuando ya habían excedido el límite e incluso al final del ejercicio no declaraban sus ingresos ni pagaban el impuesto correspondiente.

  • También era utilizado por contribuyentes que percibían simultáneamente rentas de cuarta y quinta categorías. Al considerarlas por separado, deducían indebidamente dos veces 7 UIT para determinar el Impuesto a la Renta que debían pagar por cada una de las rentas. Recordemos que la Ley del Impuesto a la Renta establece que por ambas rentas sólo se puede deducir una vez las 7 UIT.

  • Muchas empresas utilizaban los recibos por honorarios de personas, que habían presentaban el Formulario N° 509 y no pagaban impuestos, para sustentar gastos ficticios y reducir la base imponible para la determinación del Impuesto a la Renta de Tercera Categoría.


SUSTENTO DE LA NORMA

En consecuencia, la eliminación del Formulario N° 509 busca corregir la distorsión y mala utilización del mecanismo de la suspensión de pagos y retenciones por parte de los empleadores y trabajadores como si fuera una exoneración y combatir las diversas modalidades de evasión que se venían dando.

Cabe señalar que la necesidad de exceptuar de la obligación de ser objeto de retenciones y efectuar pagos a cuenta a los contribuyentes cuyos ingresos anuales están por debajo de los límites no imponibles fue recogida en las normas posteriores reglamentarias y complementarias.


EL PROBLEMA DE FONDO

Como vemos, detrás de una norma de carácter tributario hay toda una problemática laboral. En suma, el gran tema resulta cómo hacer que muchas empresas sinceren sus relaciones de trabajo, tratando como rentas de quinta categoría a los ingresos provenientes de contratos de locación de servicios que tienen las siguientes características:

  1. Los servicios se contratan por medio de la legislación civil y no por contratos de trabajo.
  2. El servicio es prestado en lugar y horario señalado por el que contrata.
  3. El usuario del servicio proporciona los elementos de trabajo y asume los gastos que demanda la prestación del servicio.

En estos casos, las empresas o entidades que utilizan estos servicios deberán asumir el IES y no trasladarlo al trabajador.

En lo que respecta al campo tributario, a la SUNAT le compete verificar que este tipo de retribuciones sea considerada adecuadamente como rentas de quinta categoría y que las entidades y empresas sean las que asuman por cuenta propia el 5% por Impuesto Extraordinario de Solidaridad - IES. Cabe indicar que este gasto será deducible de la renta neta en el caso de las empresas. Para ello, el empleador deberá consignarlas en un "Libro de Retenciones", lo que le servirá de sustento. Además, un efecto inmediato del sinceramiento de estas relaciones de trabajo será una reducción significativa de los inscritos en el RUC como perceptores de rentas de cuarta categoría.

En lo que respecta al campo laboral, será responsabilidad del Ministerio de Trabajo establecer la real naturaleza de los contratos, es decir, si es uno de naturaleza civil o uno laboral. En otras palabras, deberá determinar si el trabajador labora en relación de dependencia y debe estar en planilla o si es un trabajador independiente que, por determinadas condiciones, sus ingresos constituyen rentas de quinta categoría y deben ser consignados en un Libro de Retenciones.


* Profesional de la Gerencia de Comunicaciones y RR.PP.

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